LA ENCINA DEL FRANCES

Buscando informaciones sobre algunas zonas de la serranía de Huelva encontré una hermosa historia que me pareció interesante para poder profundizar en ella un poco más. El escrito estaba colgado en la página web del hotel Posada de Valdezufre, una pedanía de Aracena.

La edificación, cuenta la propia web, que se rumorea fue mandada construir por una hija ilegítima del rey Alfonso XII durante el siglo XIX.

Según la leyenda, durante la invasión francesa radicaba en el edificio una posada gestionada por un hombre y su bella hija. La chica acabó siendo enamorada por un chico, joven como ella, pero con ideas políticas afrancesadas o, en otras palabras, bien contento de que los franceses pudieses llegar a dominar la situación.

Cuando las tropas invasoras llegaron, pronto este joven afrancesado comenzó a tener contactos con los recién llegados quienes, a su vez, también empezaron a frecuentar la posada de Valdezufre. Con los días no tardaron en comenzar a surgir los rumores sobre la inminente contienda que estaba a punto de producirse y, cuando por fin llegó la orden de partir, el oficial francés quiso despedirse organizando una “fiesta privada”: violando a la posadera.

Sorprendido en su acción, el militar fue linchado, quedando su cuerpo abandonado bajo una encina, conocida desde entonces como la “encina del francés”.

El 2 de abril de 2010, en ese corto impás en el que permaneció esta web  cerrada, aproveché un paseo con la familia para llegarme a Valdezufre. Mi primera indagación la hice directamente en el hotel de cuya web había sacado esta historia pero, aunque me atendieron muy amablemente, no supieron darme referencia exacta del lugar donde estuviera la famosa encina. Sólo me indicaron que “debía estar por allí”, mostrándome un cercado al que no podía acceder: un terreno lleno de encinas que se abría frente justo a la puerta de entrada de la posada, tras la construcción que había al otro lado de la carretera (pulsar la imagen inicial para ver el sitio).

Al no quedar convencido con la explicación dada pregunté a más residentes. Todos desconocían cualquier árbol o enclave que fuese llamado con el sobrenombre de “el francés” y me mandaban camino del cercano camping, donde había habido en otro tiempo un inmenso ejemplar de árbol, ya cortado, cuyo tocón estaba aún visible. Recorrí hasta cuatro veces al camino mirando hacia todos lados y me fue imposible encontrarlo.

Por último, también pregunté al dueño del camping y fue incapaz de decirme nada en referencia a la famosa encina, que en nada parecía coincidir con la que estaba cerca de la zona de acampada.

Me fui desilusionado después de tantas vueltas y preguntas, dejando marcado en la “casilla del haber” el caso de la leyenda de la encina del francés.

Os dejo el escrito que tomé de la web de la Posada de Valdezufre pero poned el mismo en cuarentena, porque lo único que encontré con ese nombre fue el propio restaurante del hotel.

De existir dicha encina podéis estar seguros de que no tiene nada que ver con lo que se cuenta en esta narración, pues hay algo que no me cuadra: si el hotel fue construido por una hija ilegítima de Alfonso XII ¿qué pinta esa mujer en la Guerra de la Independencia española? Algo huele a “extraña publicidad”, si no comprobad las fechas.

¿Será por eso que no contestaron a mis correos pidiendo más información?

Abril de 2010.