LA CASA DEL CENTRO

Hace 45 años que nací en aquella casa. La conocí en todo su esplendor pero al poco tuve que abandonarla por motivos del trabajo de mi padre. Con los años perdí el contacto y, salvo cortas visitas esporádicas, no había vuelto a entrar... hasta ahora.

"La casa se compró a una prima de abuelo llamada Rosalía. Desde los años treinta, vivía allí una señora viuda llamada Teresa, su hijo Luis, sus hijas Carmela y Sofía y una tía solterona. Otro hijo que no sé cómo se llamaba murió en la guerra. Eran oriundos de Azuaga. Se casó Luis y después Carmela con un abogado llamado Manuel Pérez Jiménez y Sofía con un cuñado de su hermano que se llamaba Nicomedes. Se murió la solterona y la viuda se fue a vivir con Carmela. Entonces ocupó el piso tu abuela Aurora".

A grandes rasgos, esta sería la historia hasta que, finalmente, en 1973 sería alquilada a María T., una mujer soltera de 41 años, sin oficio conocido, nacida en las Islas Canarias.

A cualquier persona perspicaz le habrá extrañado que alguien de 41 años pueda mantenerse “sin oficio conocido” o, como pone el contrato de arrendamiento: oficio s/c (su casa). Teniendo en cuenta que trabajaba de prostituta en la Alameda de Hércules de Sevilla es normal que María T. no fuera pregonando su modo de ganarse la vida.

Pulsar para ampliar

Como el tiempo no pasa en balde María T. terminó retirándose y años después se casó. Vendría entonces la segunda muerte relacionada con la casa la vez en la que María T. enviudó, continuando con su solitaria vida.

La mujer había tenido una hija, también prostituta en algún lugar de las Islas Canarias, pero jamás se le había conocido la menor intención de comunicarse con ella.

Así llegó noviembre de 2008, en que su muerte se produjo, habiendo pues una tercera muerte relacionada con la edificación.

Pulsar para ampliar

Todo ello me llevó al convencimiento de que tenía que ser un buen lugar, sobre todo la parte alta, para realizar cualquier tipo de experiencia. No me cuadraba el hecho de que el inquilino de abajo no hubiese realizado ningún tipo de manifestación al respecto de la existencia de nada raro en la parte de arriba pero, dado el resto de vivencias que se había producido en la vieja casa, algún tipo de impregnación debía de tener, si hemos de hacer caso a la teoría de las “impregnaciones”. Pensándolo bien, bien pudiera ser normal que de haber ocurrido algo el inquilino de abajo no contase nada, pues son cosas que suelen quedar en la intimidad.

Mi primera visita la hice en marzo de 2010. Fue muy fugaz, tan solo 15 minutos. Iba acompañado de varios familiares y en ese corto espacio de tiempo la experiencia psicofónica fue muy fructífera. Había en especial una voz ronca (aguardientosa como yo la llamo) que no correspondía a ninguno de los varones que estábamos allí que me daba la sensación de ser agresiva. Se profieren insultos y se hace referencia a una tal Jimena, desconocida para todo el mundo.

"A ver ahí"

Voz ronca y desagradable.

AUDIO

"Me encanta"

Parece haberse producido al modular un golpe real que correspondería a la sílaba "can".

AUDIO

"Putaco"

Voz ronca y desagradable, muy cercana al micrófono.

AUDIO

"Salid-Nada por aquí"

Se sobrepone a la voz de una persona.

AUDIO

"Calla-No hay cariño"

Voz susurrante que se sobrepone a la voz de una persona, que se queja sobre el abandono en el que se encuentra la vivienda.

AUDIO

"Jimena no sale-Fuera"

Voz ronca y desagradable. Entre el "no" y el "sale" se sobrepone una voz cantarina que dice "fuera".

AUDIO

"Adiós, mierda"

A la hora de la despedida.

AUDIO

Estos resultados me animaron a volver en una segunda y una tercera ocasión, que no fueron tan fructíferas como la primera.

"Báñate"

AUDIO

"Poder y fama"

AUDIO

"Accede"

AUDIO

Abril de 2010.

POST-INVESTIGACION:

18/10/10

El actual habitante (abandonó la vivienda en noviembre de 2010) asegura sentir una presencia, una figura blanquecina (*) con la que se encuentra profundamente protegido, pues dentro de la casa percibe una intensa paz que hace que, por ejemplo, sus descansos sean más relajados y placenteros.

Al principio de su estancia recuerda haber presentido una noche que alguien se acercaba a su cama y caminaba alrededor de ella, como si estuviera mirándolo. Incluso esta supuesta  presencia se le acercó como para mirarle mucho más cerca, como con más detalles. Este hombre se asustó y encendió la luz, del miedo que sintió al saberse no estar solo, pero no vio a nadie.

El actual habitante tiene dos perros y uno de ellos, quizás algo más sensible, en ocasiones se queda completamente quieto, a los pies de las escaleras, como si algo o alguien estuviera en la zona alta de la casa.

No conforme con ello, con la existencia de su testimonio y el comportamiento de uno de sus perros, la hermana del inquilino, cuando lo ha visitado, le ha llegado a comentar: “¡míralo, ya está aquí!”, advirtiendo la presencia en cuestión.

Esta presencia parece existir desde época bastante anterior a la muerte de María T. que, como ya se indicó arriba, lo hizo el 24 de noviembre de 2008.

(*) En cierta ocasión acudió a que le echaran las cartas de tarot  y, aunque la consulta nada tenía que ver con el tema, la vidente le habló de una mujer, una silueta blanca, que vivía en la casa y la cuidaba y de un hombre que entraba y salía de ella.

 

18/12/10

Dos meses más tarde, el 18 de diciembre, teninedo ya la completa disponibilidad de la casa, se acudió con mayor cantidad de equipos, intentando captar con ellos alguna evidencia más consistente que las de unas psicofonías, por las dudas que ellas suelen generar. De aquellas pruebas Alfonso Neto consiguió una psicoimagen con el rostro de un hombre.

 

"Se mueve"

AUDIO

"Mierda"

AUDIO

"Voz desconocida"

AUDIO

"No veo"

Alfonso Neto

AUDIO

"Hola"

Alfonso Neto

AUDIO

Golpes (la casa estaba sola)

Alfonso Neto

AUDIO

 

Psicoimagen de Alfonso Neto

(Pulsar para ampliar)

06/02/11

 

"Al dormitorio, eres puta"

Francisco Canela

AUDIO

"Teresa Mayo"

El apellido de la antigua inquilina llamada Teresa era Gómez

AUDIO